El valioso aprendizaje hasta la capitalidad europea del turismo inteligente

  • Dentro de dos meses, la ciudad de València compartirá capitalidad europea del Turismo Inteligente con Burdeos en 2022.
  • La selección de la urbe valenciana representa un hito en el modelo de Destino Turístico Inteligente (DTI) y, sobre todo, un marcado triunfo para la Comunidad Valenciana, pionera en la materia.

Pocas veces se reconoce públicamente un trabajo que viene de largo dentro de la administración pública. Sin embargo y afortunadamente, cada vez son más los éxitos compartidos por la buena sintonía con el sector privado.  Es el caso Visit València y por extensión de la Fundación en la que convergen Ayuntamiento, agentes y empresas turísticas.

Si nos preguntamos por qué Valencia será la Capital Europea del Turismo Inteligente, la respuesta es: porque lo planificó.

Desde Sien Consulting, tuvimos la oportunidad de trabajar con el equipo de Visit València en la preparación de la documentación para la candidatura. El documento público de la Comisión Europea –solo versión en inglés– resume el proyecto presentado y los ejes sobre los que la ciudad del Túria basó su propuesta.

Si unimos el mensaje que Valencia lanzó a la UE y la gestión del modelo DTI hecha encontramos 3 claves:

  1. Planificación a cuatro niveles: gobernanza, transformación digital, sostenibilidad y accesibilidad.
  2. Aplicación de todos estos ejes sobre los recursos disponibles con una metodología innovadora.
  3. Atender a la creación de producto a través renovación continuada de experiencias.

Planificación inteligente

La creación y formación de un equipo profesional y competente fue clave hace ya más de una década para llegar a este punto. A través de Visit València, la ciudad ha diseñado una estrategia creíble y competitiva que ha logrado atraer la complicidad del empresariado.

Para que esa base creciera, el equipo de Turismo logró la incorporación de otras muchas otras áreas municipales, generando un proyecto trasversal. La base de la gobernanza es la participación y la aportación.

En paralelo había que trabajar un aspecto fundamental: transformación digital. La toma de datos se profesionalizó y empezó a tener su consecuencia lógica: análisis. Ahí están, a disposición de todos, las estadísticas turísticas y el Sistema de Inteligencia Turística; aunque lo más reseñable es que su aplicación ha ido enfocada hacia la puesta en valor de los recursos históricos, comercio y pymes locales y preservación de patrimonio ambiental.

Los ejes de sostenibilidad y accesibilidad han estado presentes a la hora de apostar por una ciudad preparada para el visitante. La ciudad trabaja en estrecha colaboración con Predif (Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física) y 52 de las entidades y empresas turísticas de Valencia cumplen con los requisitos del programa de turismo.

Respecto a la sostenibilidad ha sido, especialmente, decisivo el último impulso que dio la urbe para certificarse como el primer destino que mide su huella de carbono e hídrica, alineando sus acciones y planes a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. El gran objetivo: conseguir la neutralidad en carbono del turismo en 2025.

Aplicación sobre recursos

Los planes directores e incluso los estratégicos se han de basar en realidades. València. La ciudad valenciana hoy está inmersa en diferentes proyectos innovadores que tienen como escenario la propia ciudad.

Desde la declaración que la ha convertido en Capital Mundial del Diseño hasta proyectos propiamente turísticos como Castwater (Coastal Areas Sustainable Tourism Water Management in the Mediterranean) sobre cómo promover y potenciar el turismo sostenible en zonas costeras o el último: Mitomed para zonas costeras mediterráneas. Pasando por la potenciación de sus tres Patrimonios de la Humanidad declarados por la Unesco.

Renovación continuada

La construcción de este modelo también ha obligado a trabajar con una premisa de cambio continuo. Cuando los agentes piden flexibilidad y competitividad a las administraciones, están pidiendo capacidad de respuesta, capacidad para seguir atrayendo a nuevos turistas y fidelizar a los ya conocidos.

Pongamos como ejemplo la iniciativa de turismo sostenible, donde al visitante ya se le indican espacios y actividades que encajan con valores éticos. Una visita al catálogo de productos representa parte de ese cambio por el que el destino ha apostado.

Por todos estos puntos, València logra un reconocimiento europeo en pleno proceso de recuperación de la industria turística. La oportunidad también se puede transformar en modelo inspiracional para otros destinos españoles, porque otros de los puntos a favor del Smart Tourism está en sus sistemas escalables.

About The Author

Comunicación Sien Consulting

Leave a Comment

*Please complete all fields correctly