Repensando el turismo: Gobernanza y métodos participativos

Artículo escrito por Rosanna Boronat.

En la gestión de un destino turístico la cantidad y variedad de los actores implicados, así como la complejidad de las relaciones entre los mismos, hacen necesaria la puesta en marcha de una estrategia que facilite y de pie a la cooperación entre actores para la consecución de los objetivos que el destino persigue.

No obstante, a pesar de parecer una obviedad, a la hora de definir una estrategia de buen gobierno los destinos deben asegurar una aplicación rigurosa y eficaz a través de la configuración de un sistema que dote de legitimidad a las acciones y medidas implantadas y que, a su vez, asiente el compromiso y la responsabilidad de los actores implicados.

En palabras de ciertos investigadores y especialistas en la materia, como María de la Cruz Pulido, para conseguir la aplicación de una buena gobernanza, es necesario disponer de una metodología clara, que permita a todas las partes interesadas en la gestión del destino turístico dirigir sus actuaciones conforme a los principios de buena gobernanza, teniendo en cuenta el rol que desempeña cada uno de ellos en la planificación, coordinación, ejecución y evaluación de su gestión.

Por ese motivo, la participación pública se convierte en uno de los principales aspectos a la hora de poner en marcha la gobernanza en los destinos; un proceso en el que los actores sociales forman también parte activa del proceso metodológico.

Cuando se habla de procesos participativos debemos tener en cuenta que, aunque en muchas ocasiones no se obtienen los resultados esperados en términos de representatividad, saturación de la información, legitimidad del proceso o, incluso, por no haberles otorgado la formalidad que requieren, existen algunas claves que podrían mejorar el desarrollo de los procesos.

1. Realizar un completo análisis de los stakeholders.

Para obtener un nivel de representatividad óptimo es necesario realizar un exhaustivo análisis de los stakeholders en una pre-fase. Se ha de identificar a los actores que deben ser tenidos en cuenta durante el diseño e implementación de un proyecto, y comprender y evaluar sus intereses, necesidades y expectativas con respecto al proyecto, así como el modo en el que influyen sobre y se verían afectados por éste. El proceso de análisis de stakeholders no es finito, pues puede ser que durante el proceso participativo se identifiquen nuevos actores afectados a los que se debe incluir.

2. Diseñar correctamente la estrategia de desarrollo del proceso participativo.

Tras este primer reconocimiento de los agentes implicados, se inicia el proceso participativo. Para ello, debemos delimitar claramente, y de forma interna, cuál será la estrategia de la sesión para conseguir un desarrollo coherente y obtener la mayor cantidad y calidad de la información. La mayoría de las sesiones se estructuran, a través de sus fases, en forma de acordeón, ya que va abriendo y cerrando el foco de atención según la estrategia de producción de información. Por ello, una posible hoja de ruta para la sesión puede ser la siguiente: identificar los objetivos del proceso participativo, caracterizar el objeto de debate para contextualizar a los participantes, iniciar el debate y recopilar la información para convertirlo en acciones concretas, y por último, elaborar de un plan de acción provisional sobre el que reflexionar en la propia sesión.

3. Contar con un buen moderador o figura facilitadora.

La gestión del grupo en la sesión de participación es crucial para conseguir la implicación activa de los asistentes. El moderador debe liderar la sesión y conducir la discusión hacia los objetivos definidos. Ha de gestionar de manera eficaz el tiempo en el que se desarrolla la sesión, animar y asegurar que se produce información de utilidad en relación a los objetivos para los que se ha diseñado el proceso. Y, además, controlar el procedimiento de la dinámica sin formar parte de ella, es decir, sin controlar el contenido y sin participar de la discusión, pues no puede influir de ninguna manera en el contenido específico de la discusión.

4. Difundir los resultados.

Por último, tras el análisis de la información recogida en la sesión participativa, es crucial tener en cuenta que no solamente es importante que los ciudadanos del destino acepten las medidas a adoptar en el desarrollo del plan, sino que además, se ha de asimilar que los ciudadanos deben de conocer el resultado de dichas sesiones mediante foros, a través de páginas web, APP municipal, RRSS, etc. Esto permite una mejor aceptación entre los agentes implicados y otorga legitimidad al proceso participativo, pues es una forma de dar a entender que sus aportaciones no caen en saco roto.

Los procesos participativos hacen más justa la aplicación de proyectos, programas y políticas públicas. Provocan la democratización de los procesos de toma de decisión, fomentan concienciación y reflexión entre distintos sectores participantes en torno a una misma problemática, y ayudan hacia la toma de decisiones mucho más inteligentes. Además, contribuye también a evitar futuros conflictos y la correcta gestión del destino.

No obstante, a pesar de que pueden aportar grandes cantidades de información y generar buenos resultados, hay que tener siempre presente que es un método que necesita una muy buena organización para que funcione correctamente. Por tanto, se debe ser muy cuidadoso con este aspecto para no perder información, caer en sesgos significativos o provocar nuevos conflictos.

En Sien Consulting contamos con un equipo de profesionales expertos en la materia que aplican la participación ciudadana en la elaboración de los proyectos de planificación turística y que acompañan a los destinos en la implantación de la gobernanza en el desarrollo de sus planes, así como en su posterior asentamiento en la gestión diaria del destino.

Así pues, también ofrecemos asistencia para la creación de instrumentos de colaboración público-privada y en la puesta en marcha de métodos de cooperación interadministrativa. De la misma manera, ajustamos la programación de actuaciones según la capacidad técnica y financiera, describiendo detalladamente las competencias de cada organismo y facilitando la coordinación interdepartamental dentro del proyecto. También diseñamos los procedimientos de monitorización y control de la evolución de la gestión y del desarrollo del plan.

Todos estos conceptos y herramientas mencionados son clave para el desarrollo de una buena gobernanza, pero sobre todo para generar un impacto positivo sobre la sostenibilidad social del destino. La consecución del desarrollo sostenible del turismo pasa, entre otras cosas, por la aplicación de una buena gobernanza que incluya medidas de cooperación y coordinación social, y que tenga como base la participación, la transparencia y la democratización de la toma inteligente de decisiones.

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Redacción Sien

Equipo de redacción de Sien Consulting. Expertos en consultoría y planificación turística y especialistas en Destinos Turísticos Inteligentes (DTI).

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