Análisis de los 23 Planes de Sostenibilidad en Destino 2021. Convocatoria ordinaria

  • El ámbito rural representa un 77% de los 23 proyectos seleccionados por el Ministerio de Turismo en la convocatoria ordinaria de este año.
  • Los destinos han mirado hacia su entorno y enfocan hacia el patrimonio natural y cultural. Pierde peso el factor de despoblación y gana enteros las propuestas vinculadas a los Destinos Turísticos Inteligentes.

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La Secretaría de Estado de Turismo (SETUR), junto a las CCAA, ha querido asegurar en la segunda convocatoria de los Planes de Sostenibilidad en Destino (PSTD) que el componente territorial esté presente. Así, frente al municipio, se ha impuesto el binomio destino y territorio sostenible.

El enfoque de preservación y puesta en valor del patrimonio natural ha predominado en esta convocatoria. Por supuesto, también está presente el cultural y se incorporan nuevos retos como el industrial o la pura y dura reconversión del destino. Turismo slow, bienestar o turismo activo emanan de la naturaleza y de un ordenamiento de sus recursos a los que se les quiere aplicar tecnología para su preservación.

De esta manera, por un lado, están los proyectos encaminados a evitar la saturación de los recursos en los destinos y, por otro, los dirigidos a frenar la despoblación. En ambos casos, sigue presente la creación o reinvención de producto.

La movilidad sostenible también está muy presente. Al igual que la digitalización, la introducción a un modelo de Destinos Turístico Inteligente (DTI) o las certificaciones amparen todas estas acciones.

Por otra parte, destacar como el importante ejercicio que ha supuesto el cambio de formato en la solicitud de las ayudas. De entrada, los destinos han tenido que enfocar con mayor precisión impactos y mediciones.

En menor medida, los proyectos financiados son de ámbito urbano y una novedad explícita es la visibilización de la formación para los agentes turísticos y sociales que participan en las acciones de transformación del territorio.

 

En cifras

Si analizamos la segunda convocatoria en números, encontramos la friolera de 301 proyectos presentados frente a los 156 del año anterior. Que se duplique el número de solicitudes confirma la importancia de los PSTD para los destinos y la fuerte competencia que va a existir en los próximos años para estar entre los elegidos.

El ámbito rural representa un 77% de los 23 proyectos seleccionados por el Ministerio de Turismo en la convocatoria ordinaria de 2021.

Andalucía ha presentado, con el Geoparque de Granada, el proyecto que más inversión se lleva por parte del Estado: dos millones de euros. Si bien es cierto que es el único presentado por la autonomía andaluza.

La Comunidad Valenciana es la que más dinero recibe: 2.363.806 euros con dos iniciativas costeras punteras como Altea y Peñíscola.

Castilla-La Mancha es la que más proyectos ha logrado: un total de tres. Son Montes de Toledo, Campo de Criptana y Molina de Aragón.

La horquilla económica de las aportaciones de la SETUR se ha ampliado y va desde los 400.000 a los 2 millones. Total invertido por la SETUR: 24.213.887 euros. Además, se prevé la misma inversión y es una noticia positiva porque da estabilidad a la convocatoria y garantía a las arcas autonómicas y locales. Recordemos que la inversión va a tres bandas: SETUR, CCAA y entidad local.

Dos apuntes finales: En la ecuación no han entrado ni Cataluña por decisión propia y ni Navarra y País Vasco, por contar con convenios propios.

 

El triunfo de la coopetencia

Los destinos y, en concreto, los municipios, se han unido no alrededor de las marcas, sino de los territorios y sus recursos naturales. Están presentes figuras como los geoparques o los  geodestinos, un término bautizado por el turismo gallego para generar nuevas marcas alrededor de su rica naturaleza. El caso es que ya sea por mancomunidades, comarcas, concellos o cualquier otra entidad local, lo que se ha impuesto es trabajar en coopetencia.

El proyecto del Geoparque de Granada es el ejemplo más fácil de identificar. Con el reciente reconocimiento de la Unesco (2020), la Diputación de Granada se ha puesto a trabajar con 47 pequeños municipios.

Los otros casos los encontramos en Galicia: El “Ourense termal” donde hay implicados 15 municipios y “A Mariña Lucense”, otros 15. También en Aragón con la Mancomunidad de Andorra-Sierra de Arcos conformada por 9 ayuntamientos de la provincia de Teruel y la Comarca Cinco Villas que agrupa a 31 municipios.

Todos ellos podrán en valor sus recursos naturales y, sobre todo, pondrán orden y conservación en su puesta en marcha o relanzamiento como es el caso de las termas de Ourense. De hecho, el destino turolense introduce los conceptos bienestar y salud como objetivo final de su proyecto que tiene como destacado un corredor verde a partir del camino natural del río Escurza.

Casos similares tenemos en Cantabria, Asturias, La Rioja y Extremadura. Siguiendo el orden, nos referimos a Alto Asón; Valles de Aller y Comarca de Avilés; Valle del Alhama-Linares; además de La Vera-Valle del Jerte.

 

El equilibrio entre el colapso y la afluencia

Ámbito urbano con identidades potentes como Salamanca, caso de interior: pero también la costa con la clara apuesta de la Comunidad Valenciana: Altea y Peñíscola.

La primera está llamada a ser un modelo escalable para DTI, mientras la localidad castellonense avanza en su ‘Ruta de la piedra seca’. En esta línea, encontramos el caso de la isla Pitiusa y su claim en “La Ibiza que sueña es patrimonio”.

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Elementos diferenciadores

El reto más complicado lo asume Cercedilla. La Comunidad de Madrid da un primer paso en la reconversión del Puerto de Navacerrada tras el cierre de la estación de esquí. En la sinopsis facilitada por la SETUR sobre los proyectos, ya se advierte de que estamos ante un avance.

En menor medida está el caso de la partida murciana de La Unión con el proyecto de recuperación de Portman. Es una antigua zona minera, cuyo desastre ambiental fue conocido. El 90% del plan se destina a actuaciones de puesta en valor de los recursos de su patrimonio minero, pueblo pesquero y rutas senderistas. 

En este ámbito, localizamos parte del PSTD de Melilla. La ciudad trabajará en la recuperación de dos edificios singulares. Uno de ellos es el Cargero del Mineral situada en su frente marítimo.

 

Otras propuestas

Dos casos atípicos por su especial idiosincrasia son los proyectos isleños de Lanzarote y Formentera. La isla canaria incide en la salvaguarda de su identidad cultural y natural (volcánica). El municipio ahondará en su sostenibilidad como destino.

Por su parte, la isla balear incide en un elemento clave:la accesibilidad ligada a la sostenibilidad. Bajo las calles a cota cero, se implementará una renovada red de saneamiento que marcará el futuro de una creación de una red de aguas pluviales reutilizable.

Por último, la apuesta de Ceuta para unir la sostenibilidad a la conservación de un oficio artesanal: las salazones. La reordenación de los actuales puestos se convertirá en un punto atractivo para la venta de estos productos y de un oficio que está desapareciendo.

 

Conclusiones

En definitiva, la oportunidad que brindan los PSTD es una ocasión para sentar bases de un modelo sostenible y competitivo y para los destinos que ya hayan hecho deberes, dar un salto cualitativo.

Por otro lado, las actuaciones deben estar encaminadas a ofrecer un relato sensato, creíble y adaptado al destino.

Y finalmente, la apuesta es facilitar la toma de decisiones a partir de datos. El turismo es el mejor aliado para nuestro entorno. Planifiquemos de manera inteligente.

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Comunicación Sien Consulting

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